ENFRENTANDO LA REGULACIÓN DE ETIQUETADO NUTRICIONAL EN COLOMBIA

La nueva resolución de etiquetado nutricional, la 810 del 2021, en la cual se establecen los requisitos de etiquetado nutricional y frontal que deben cumplir los alimentos envasados o empacados para consumo humano en Colombia, ha marcado un hito en la historia de la industria de alimentos en el país, por sus diversas implicaciones, entre ellas: deroga la resolución 333 del 2011, requiere que se ajusten los tamaños de porción de los productos, se debe indicar si los productos son altos en azúcares, grasas y sodio, y si los productos logran sello positivo pueden hacerse declaraciones de beneficio a la salud.

Este nuevo marco regulatorio ha colocado a toda la industria de alimentos en una encrucijada de tal magnitud que muchos no saben qué camino tomar frente a los productos que actualmente tienen en su portafolio, entre estos la reformulación de los productos a tal punto que no tengan sellos en la etiqueta o no modificarlos esperando la reacción del mercado frente a los avisos de advertencia, para a partir de allí trazar planes de trabajo y enfrentar dicha reacción.

De otro lado; esta nueva regulación de etiquetado nutricional señala los límites de sodio para los productos procesados priorizados en el marco de la Estrategia Nacional para la Reducción del Consumo de Sodio, Resolución 2013 del 2020, la cual, establece dos metas:

  • META 1: Cumplir con un límite establecido para noviembre del 2022.
  • META 2: Los productos listados en la resolución de cumplir con un límite establecido para noviembre del 2024.

Los productos listados deberán cumplir los límites establecidos, para que puedan ser comercializados en el país.

¿Qué retos han surgido con este nuevo marco legal?

 

INDUSTRIA CÁRNICA

  • Reducción de sodio: reducir sodio en un derivado cárnico implica más que una simple disminución en el contenido de sal. Este tipo de movimientos involucra ciertos aspectos donde la sal tiene un papel fundamental que va más allá del sabor, entre los cuales destaca la vida útil y algunos aspectos de proceso como lo es la extracción de proteína para favorecer la estabilidad del sistema y características sensoriales como la textura.
  • Reducción de grasa: este reto para la industria cárnica tiene un papel fundamental porque está relacionado directamente con el sabor y la jugosidad de los productos.

 

 

 INDUSTRIA DE PANADERIA Y REPOSTERIA

  • Reducción de azúcar: este tipo de reducciones implica una reformulación profunda de la mayoría de los productos debido a que el azúcar más que otorgar dulzor a los productos, desempeña otras funciones como conferir volumen, propiciar la reacción de Maillard, humectación, entre otras.
  • Reducción de grasa: es un reto muy importante debido a que la grasa juega un papel trascendental en la estructura y sabor de dichos productos, lo cual ha implicado que muchos productos tengan que sacrificar varios de estos aspectos con el fin de conseguir dicha reducción.

 

INDUSTRIA DE BEBIDAS:

  • Reducción de azúcar: para muchas empresas la reducción de azúcar en sus productos ha traído un ahorro en términos económicos debido al costo en uso de los edulcorantes intensivos frente al azúcar el cual es menor. Los límites establecidos por esta nueva regulación presionan a que dichos productos vayan más allá de las reducciones ya aplicadas y hace que la percepción de los productos cambie, lo que puede ocasionar rechazos por el sabor al en el consumidor final.

 

INDUSTRIA LÁCTEA

  • Reducción de azúcar: este reto está en las bebidas fermentadas, ya que la industria ha avanzado en ciertos aspectos y el nuevo marco regulatorio hace que ciertas materias primas que han sido utilizadas para la reducción de azúcar en este tipo de productos ya no sean viable Por eso, es un reto sensorial si se quiere tener productos sin sellos.
  • Reducción de grasa: al igual que la reducción de azúcar en productos lácteos, es un reto el perfil sensorial de algunos productos y que el sector siempre le ha apostado para tener productos saludables al consumidor.
  • Reducción de sodio: si bien a muchos productos lácteos no se les adiciona sal, la conservación y la estabilidad de las proteínas si están relacionados con el contenido sodio, ya que muchos aditivos que son utilizados para estos fines aportan un alto porcentaje de sodio a su composición lo que repercute directamente en el contenido de sodio del producto final.

 

Entendiendo el marco legal que está atravesando el país y los retos que enfrentan cada uno de los sectores de la industria de alimentos, desde IPF estamos acompañándolos desde todos los frentes para superar estos retos, a través de nuestra línea de soluciones FOOD SYSTEM, desde la cual brindamos alternativas para todos los sectores de la industria de alimentos.

SUPRAMEAT: en esta línea hemos venido desarrollando soluciones para lograr la META 1 de reducción de sodio sin modificar la adición de sal en los derivados cárnicos. Estas soluciones se enfocan en alternativas de sustitución de conservantes y fosfatos, entre otros.

Adicionalmente, se cuenta con soluciones de reemplazo de grasa donde hemos alcanzado reducciones hasta de un 50 % de la grasa saturada sin afectar la textura del producto final.

SUPRALAC: es la línea especializada para el sector lácteo desde donde brindamos soluciones para la reducción de sodio a través del reemplazo de los estabilizantes de proteína. Adicionalmente contamos con un portafolio de soluciones en quesos que permiten reducción de costos y mejora en la vida útil.

SUPRASWEET: es la línea de soluciones de edulcorantes que hemos desarrollado para la sustitución de azúcar sin cambios significativos en el dulzor y el volumen del producto final. Estas soluciones pueden ser naturales o artificiales.

Si quieres conocer más sobre nuestras soluciones para la industria de alimentos y bebidas, te invitamos que nos visites en nuestra página web y te contactes con nosotros.

 

 

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